El proceso de formación y organización de la memoria

El principio fundamental de la formación de memoria ocurre mediante la modulación sináptica de la membrana neuronal que se inicia por la formación de “cógnitos o redes cognitivas” después de que el cerebro ha recibido un estímulo de origen distinto. La atención, la aversión, el placer, la expectativa y el afecto que esos estímulos provocan son los factores prominentes en la facilitación de conexiones sinápticas a la raíz de la deposición de nueva memoria. Cada memoria individual, del género que sea, se forma por modulación sináptica de las redes corticales que tienen su base en áreas sensoriales y motoras (memoria filética) y se ensanchan jerárquicamente hacia arriba a través de las áreas asociativas posteriores y frontales. Estas propiedades de la conectividad cortical entre redes de memoria implicarán ciertas características generales de la formación y organización dinámicas de la memoria.

En primer lugar se tendrá la memoria perceptual o ejecutiva abstracta, como los conocimientos semánticos y los conceptos globales de acción planificada. En segundo lugar, los distintos tipos de memoria semántica, episódica, sensorial, ejecutiva de varios subtipos, etc. están extensamente entremezclados, ya desde su formación inicial. Y por último en desarrollo de la memoria operante (o de trabajo) constituida por redes de memoria establecida a largo plazo, activadas y suplementadas, ‘puestas al día, por así decirlo, con los elementos pertinentes del momento. La formación de cualquier tipo de memoria en la corteza cerebral es un proceso plástico, que consiste esencialmente en la modificación de la infraestructura sináptica de redes neuronales corticales que resulta de la interacción de éstos con el medio ambiente.

(Resumen hecho con base a lo expuesto por Fuster JM. El paradigma reticular de la memoria cortical. Rev Neurol 2010; 50 (Supl 3): S3-10.)

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