Ingeniería de Conservación de Suelos y Aguas

En Venezuela, las primeras actividades de conservación de cuencas hidrográficas se iniciaron bajo la responsabilidad de la Dirección Forestal, dependiente del Ministerio de Agricultura y Cría (M.A.C.) en 1936, y consistieron en la implantación de ciertas obras mecánicas y labores de reforestación de conservación de suelos en la cuenca alta del río Chama y en áreas localizadas del estado Táchira: El Zumbador, Mesa de Aura, Cerro de la Laguna, Hato de la Virgen, Zorca y Coloradas (Grimaldo, 1986).

 

Posteriormente para el principio de la década de los años 60, bajo la asesoría del Servicio de Conservación de Suelos de los Estados Unidos de América la División de Conservación de Suelos y Aguas (dependiente de la Dirección de Recursos Naturales Renovables) se introduce un instrumento técnico-social, denominado Subsidio Conservacionista.

 

Aguilar (1981) señala que el Subsidio Conservacionista fue establecido con el objeto de que sirviera como un medio para alcanzar ciertas finalidades tanto fundamentales como generales.

 

Fundamentales:
a) Conseguir de los individuos, un cambio de actitud favorable a la conservación de los recursos naturales renovables.
b) Facilitar la elevación del nivel educativo y económico del campesino y hacerlo así, capaz y merecedor del crédito bancario.
c) Facilitar en una etapa posterior, acoger la recomendación que se hizo en la IV Conferencia Interamericana de Agricultura realizada el 5 de octubre de 1951, en la cual se señalaba lo siguiente: “Recomendar el estudio del establecimiento del régimen especial de crédito de fomento agrícola para el uso racional del suelo, de aplicación específica de la zona erosionada o susceptible de serlo, que posibilite la mejor y más inmediata aplicación de prácticas culturales y agrotécnicas recomendadas a dichos fines, sirviendo de incentivo en tal sentido, y que al propio tiempo excluya todo crédito que no sirva al propósito superior de la conservación del suelo”.
d) Facilitar la ejecución de proyectos y planes conservacionistas.

 

Generales:
a) Proporcionar un pequeño ingreso durante el período de adiestramiento y capacitar al campesino, lo cual permite la realización de prácticas conservacionistas por sí mismo y dentro de su propiedad.
b) Controlar la erosión en las áreas críticas donde su avanzado estado demuestra con claridad la extrema pobreza y el desconocimiento de los principios de conservación de
recursos naturales.
c) Realizar obras de conservación y aprovechamiento racional de los suelos y aguas con fines agropecuarios y forestales.
d) Conservar e implementar el desarrollo de la fauna y la flora de una región.

 

El cumplimiento de los puntos anteriores avalaba al Subsidio como un instrumento preliminar útil en la solución del problema conservacionista al lograr la participación activa de la población en los procesos de conservación de suelos.

 

De allí que, las principales actividades desarrolladas durante el período comprendido entre 1960 -1986 se dirigieron hacia la capacitación de la familia campesina, orientada hacia la enseñanza de la conservación de los recursos naturales y el adiestramiento de las comunidades en la ejecución de medidas mecánicas y biológicas para el control de la erosión; la Dirección de Manejo de Cuencas y sus grupos antecedentes, a través de la labor de extensión conservacionista, abordaron esta responsabilidad (BID, 2005). Para el año 2006 se estimaba que se han ejecutado 34 proyectos de conservación de suelos y aguas, bajo la modalidad de Infraestructura Social Conservacionista en once (11) estados del país, con la participación de 34 organizaciones conformadas por Comité Conservacionistas y/o Cooperativas o cualquier otra nominación como Mesas Técnicas de Agua (Pérez, 2006).

  

En 1975, cuando la Dirección de Recursos adquiere rango de dirección general dentro del M.A.C., la División de Conservación de Suelos, se eleva a Dirección de Conservación de Suelos y de Aguas y tres programas básicos fueron adscritos a dicha dirección: i) restauración de suelos, ii) contaminación ambiental y iii) manejo de cuencas. Posterior, a esta reorganización se lleva a efecto, “El Inventario Nacional de Cuencas según la Prioridad de Tratamiento y Manejo”. El producto de este importante trabajo, sirvió de base a la zonificación del país en materia de manejo y conservación de cuencas (Grimaldo, 1986). Posteriormente a partir de enero de 1992 hasta el año 1999, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financia la ejecución de tres proyectos orientados al control de erosión con un fuerte componente de extensión agrícola, en las cuencas de los ríos Tocuyo, Boconó y Yaracuy.

  

Desde 1994, a través de la Unidad de Recurso Forestal del Servicio Autónomo de Conservación de Suelos y Cuencas Hidrográficas, se han implementando las actividades de reforestación de las áreas con problemas de erosión mediante los bosques de compensación, en forma conjunta con la unidad de Cuencas Hidrográficas (BID, 2005).

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